lunes, 11 de mayo de 2009

PUÑO CERRADO


Fotografía de Nuria Mezquita

Y no pude decirle nada.
Por más que volví la cara para hablarle
mi boca se hizo puño cerrado.
En silencio,
di un golpe seco sobre la mesa de tu recuerdo.
Me rompí cuatro falanges.

Ya nunca volveré a poner firme la mano que un día
reposó generosamente sobre tu cuerpo,
pesado y guerrero.

3 comentarios:

Laisa dijo...

algunas veces se agradece que la boca se te haga un puño cerrado antes de que ese puño te dé de lleno en la boca.

Cangrejo Pistolero dijo...

Cada vez escribes mejor, tía. Qué pena no poder darte una beca para que tengas tiempo de hacer otro libro.
V

Gato Nocturno dijo...

Me gusta mucho el poema, tiene imágenes muy potentes (el golpe seco, "me rompí las cuatro falanges"). Yo también siento que me he roto el puño y que mi mano tristemente ya no podrá descansar igual sobre el cuerpo de cierta persona. Esta mañana he conectado a la perfección con tu poema, Nuria.
Salud y Libertinaje